rodrigofrias.com

tecnología, medios digitales, creatividad, innovación, comunicación
  • scissors

    Chile acaba de sumar un nuevo hito histórico en su bitácora, lamentablemente  uno inesperado que traerá consigo recuerdos negativos, no tan sólo por los daños y fallecidos, sino también por un análisis crítico de qué tan bien preparado estábamos como país frente a un terremoto de tal magnitud.

    Un terremoto afecta tanto los estados análogos como digitales, porque nuevamente -lo he dicho hasta el cansancio- simplemente somos personas que co-existen en ambos estados a toda hora, no es ni lo uno, ni lo otro. Pero bueno, estos son los momentos donde cada uno debe sumar su conocimiento y experiencia en los campos que se desenvuelve normalmente con el fin de aportar a una emergencia nacional. En mi caso es la comunicación digital.

    Hoy lunes en la mañana, me llama Jorge Barahona para conversar y saber más cómo nos había tocado a cada uno el terremoto y a su vez analizar rápidamente la débil estrategia y estado de crisis digital que Chile tiene en su poder.

    Lo sucedido sólo demuestra una vez más que los canales de comunicación ya no están arraigados a los grandes canales e instituciones políticas-privadas del país, hoy hemos estado más conectados que nunca entre usuarios que no se han detenido, entregando ayuda de diferentes maneras: generando retweets de información relevante, sumando aplicaciones útiles, entregando datos de sitios que recibían donaciones, compartiendo nombres de personas extraviadas, dando a conocer cifras, fotografías, rutas habilitadas, etc. Pero lo más importante es que son iniciativas de ayuda que son capaces de omitir la jerarquía de estado que tanto demoró en responder.

    Las instituciones clásicas siguen creyendo que tienen el poder de la comunicación, que los ciudadanos están esperando los comunicados a través de la televisión o radio. Han pasado 48 horas desde que Chile se sacudió y la información ha sido reiterativa y poco útil. Las mejores respuestas se han encontrado en la suma de los twitteros que han dispuesto sus propios medios de comunicación (hashtags,perfiles en Facebook, Blogs personales, redes) para ser emisores y receptores de información.

    ¿Qué hemos sabido de las fuerzas armadas? ¿el sitio de carabineros? ¿dónde están las aplicaciones móviles de las clínicas? ¿el sitio móvil del gobierno entregando información minuto a minuto? ¿dónde están los google maps con los supermercados, bencineras y rutas disponibles? todo ha sido entregado por nosotros, y hemos omitido todo tipo proceso y burocracia porque hoy el poder no es de los medios y privados, hoy la información y comunicación es libre y por lo mismo desespera tanto que teniendo aplicaciones libres para descargar en un iPhone sepamos a los 5 minutos el epicentro del terremoto y no esperar más de 3 horas para enterarnos “oficialmente”. La baja de alarma por parte de la armada, siendo que la aplicación en el iPhone nunca dejó de estar encendida. ¿Qué pasó ahí?

    Tengo una buena y una mala noticia; la buena es que estamos todos conectados, haciendo que Chile se levante. Unos detrás de la pantalla, otros en terreno, pero podemos conversar y compartir las experiencias. Pero la mala noticia es que Chile carece de una estrategia y manejo de crisis digital, no existen protocolos nacionales y tampoco empresas que destaquen por haber sido un aporte en las horas más críticas, a excepción de las radios y algunas redes fijas, lo que nos demuestra que seguimos siendo relojes de arena en una era digital.

    Invito a replantearnos lo sucedido para evangelizar la urgencia de tener que mejorar nuestra vida digital a un nivel de calidad. Ser un país digital no es sólo saber la cantidad de usuarios conectados a Internet, sino saber públicamente que contamos con todos los servicios básicos disponibles en la nube teniendo la certeza de que no se caerán, por lo menos los organismos básicos.

    Tags: , ,